Aquello invisible, aquello que no veo, aquello que siento, necesito expresarlo. Como soy persona amada quiero amar, como soy persona que amo quiero entregar lo que tengo. Porque vivo solo por amor expresado de manera concreta, estoy vivo. A su vez amo de manera libre porque la persona que está al lado también lo es.
En una oportunidad una persona me preguntó: ¿qué es para ti un beso? Le respondí que era algo rico, se sentía rico. Él me aclaró que un beso es “la mínima expresión del amor”.
Como somos seres concretos (piel, huesos, venas, pelos, órganos internos, etc.) necesitamos sentir algo visible, que se pueda tocar. En el campo de los afectos comenzamos a manifestarlos desde lo concreto, que es visible, para llegar a sentir algo que es invisible.
Durante esta semana, tratando a otro paciente con dificultades cardíacas, me indicaba que quería ayudar a su hijo drogadicto. Entonces le manifesté “está muy bien que usted como padre le indique el respeto que se debe tener en el hogar y además usted agregue el siguiente gesto: coloque con cariño y cuidado su mano sobre la espalda, en la zona dorsal, donde imaginariamente se forma una cruz con la línea de los hombros de su hijo”.
Hice el mismo gesto con él y sus reacciones fueron las siguientes:
- su rostro se enrojeció,
- me entregó una sonrisa y
- se puso a tartamudear.
¡Cómo un gesto entregado con afecto puede producir tanto!
Él me dijo luego: “me quedó muy claro lo que debo hacer con mi hijo”
Le indiqué además que era un proceso lento y seguro. En el campo afectivo se consiguen resultados a largo plazo y duraderos en el tiempo.


este tipo de alimento
son los que nutren más a nuestro cuerpo y ser.
Un Saludo Cordial