
Transcurría el día miércoles 16 de julio, a eso de las catorce horas, deseaba dormir la siesta, cuando comienza la tos. Las interrogantes aparecieron de inmediato: ¿cuándo me agarré esta tos?, ¿quién andaba con tos ayer?, etc.
No le hago caso, me dije, traté de dormir y nada; bebí agua y nada; me senté en la cama y nada. Así fue durante dos horas y media.
Cinco días antes había cosechado ortiga del patio de una vecina, pues lo hice con la intención de ayudar a alguien que la requiriere. Directamente me levanté de la cama, tomé una sola rama, la lavé y la puse durante cinco minutos a hervir. Luego la pasé por un colador y la bebí con media cucharadita de azúcar.
Por si acaso, cuando estuve en la cosecha de dicha hierba, usé guantes porque esta planta produce un fuerte escozor en la piel.
Ya eran las 17 horas y la tos, ¡adiós!
¡Qué rico es sentirse sin aquella molestia! Además esta hierba colabora con
- la producción de orina,
- aleja los catarros,
- alivia el asma y problemas con bacterias en la garganta,
- masajes en el cuero cabelludo durante varios días,
- limpia nuestra sangre.
Muchas personas se alejan al ver esta planta por la picazón que produce, más allá de ello, aproveche los beneficios de esta rica hierba.


Gracias
Don Jaime déjeme saludarle -Yo padesco de asma y que buen consejo eso no lo sabía-pero la ortiga que hay allá será igual a la de México-si es así tambien me la tomo--Reciba mis saludos--Manuel